miércoles, 13 de febrero de 2013
La venganza de Margarita
Simple quiero ser. Simple. Desenrrollarme como una cuerda. Follarme a Margarita. Follármela hasta dejar todo hediondo. No hay mal que por bien no venga, ni mal que dure cien años. El tiempo traerá nuevas rajas, nuevos manjares, olores, calzones, pelos, cuellos, bocas, ojos, cejas, lenguas, salivas, tobillos, pieles. Lo más profundo es la piel. Lo más profundo es la piel, le dije, mientras la amaba. Y se hartó. Y así fue resuelto. Soy el ahorcado, la carta del tarot que se paraliza. Me quedé petrificado en el altar. ¿Porqué no sentir simplemente? Yo dije no al amor y ella dijo no al sexo, y me cortó el agua, como quién va a la guerra, cada uno con sus armas. Y me quedé estancado en el estanque, atrapado en la torre de agua. Ahogado, para siempre, tratando de salir. ¡¡¡Sáquenme del estanque!!!
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